Reducir la factura de la luz y el gas no exige grandes obras. Estos gestos suman desde el primer mes.
- Ajusta el termostato: cada grado de más en invierno se nota en el consumo.
- Aprovecha la luz natural y cambia las bombillas que quedan por LED.
- Apaga el modo de espera con regletas con interruptor.
- Lava a baja temperatura y con la lavadora llena.
- Revisa las ventanas: las corrientes de aire disparan la calefacción.
- Ventila poco tiempo: unos minutos bastan para renovar el aire.
- Usa tapas al cocinar y ajusta el fuego al tamaño del recipiente.
- No abras el horno mientras cocina.
- Descongela el congelador si acumula hielo.
- Revisa tu tarifa: la potencia contratada y la discriminación horaria pueden ajustarse a tus hábitos.
Para las ventanas, consulta nuestra guía de mantenimiento de ventanas.